La magia de Internet, III. Comprando en la red con seguridad gracias al cifrado

Escrito por Carlos Fenollosa en Guias de Internet el 31 de enero de 2008
¿Aún no habéis comprado nada en la Red por miedo a dar vuestro número de tarjeta de crédito? Sabed que es más seguro dar vuestra tarjeta a algunas páginas de Internet que a un camarero de un restaurante. ¡Espero que después de leer esto os animéis a hacer vuestra primera compra!

Aun con todo, hay que reconocer que la primera vez que se escribe el número de tarjeta en una página web te recorre un escalofrío por la espalda. ¡No pasa nada! Vuestra información recorre el mundo bien cifrada mediante técnicas matemáticas que, hoy por hoy, son infalibles.

En esta entrega de la serie os voy a explicar por qué es seguro comprar por Internet, y además os daré algunos consejos sobre cómo saber dónde poner vuestros datos personales y dónde no. Por desgracia, los mismos timos de toda la vida son aplicables a la Red, pero afortunadamente podéis aplicar el mismo sentido común para abriros paso entre ellos.

Lo primero que tenéis que hacer es aprender a utilizar algunas funciones de vuestro navegador de internet. Intentad entrar en gMail u otra página que requiera contraseña, como la de vuestro banco. Veréis que, si usáis una versión reciente de Firefox —de lo contrario, tenéis que actualizarlo ahora mismo por vuestra seguridad— el cuadro con la dirección de la página se ha vuelto de color amarillo. Eso significa que la página que habéis visitado es totalmente segura, y vuestra información circula de forma totalmente confidencial.

En otros navegadores la seguridad se muestra con el dibujo de un candado al lado de la dirección o en alguna parte de la pantalla. Aprended a reconocer este candado, y ya no tendréis que temer por vuestros datos personales. Este mecanismo de seguridad, además, no sólo garantiza que vuestra información circula cifrada, sino que además la página realmente pertenece a quien quiere ser; de esto hablaré al final.

El cifrado matemático se basa en hacer divisiones. ¿Parece sencillo? Nada más lejos de la realidad. Si intentamos dividir números primos —aquellos que sólo son divisibles por uno y ellos mismos: 1, 3, 5, 7, 11…— muy, muy grandes, esta operación es imposible si no se conoce qué resultado estamos buscando. Habéis acertado; el único ordenador que conoce el resultado de antemano es el vuestro y aquél al que os estáis conectando, por lo que aunque otra persona pudiera estar leyendo los datos que circulan por la Red, no podría descubrir qué significa.

De nuevo, cuando vayáis a hacer vuestra primera compra, visitad una web de confianza. Hoy día hay leyes muy estrictas sobre comercio electrónico, y todas las tiendas webs españolas y de USA deben estar registradas e identificadas con un CIF o similar; de este modo, si tenemos problemas, se puede recurrir a los tribunales. Aun con todo, esto no suele ser necesario, porque las empresas saben que un solo comentario negativo de un cliente es mucho más poderoso que un millón de comentarios positivos; creedme, harán todo lo posible por que acabéis satisfechos.

Mi consejo es que preguntéis a algunos amigos dónde han hecho sus compras y de este modo os dará una seguridad añadida. Las tiendas “virtuales” de empresas “reales” son un buen punto de partida: El Corte Inglés, Fnac o Caprabo venden sus productos por Internet y te los traen a casa. Muchas veces hacen descuento, por lo que el precio final con los gastos de envío es el mismo que si lo comprásemos en la misma tienda. Aprovechando que el Euro está muy fuerte con respecto al Dólar, buscad también algunas páginas de Estados Unidos, como Amazon, porque al cambio os puede salir más barato que comprarlo en España. Tened en cuenta que no podéis comprar tecnología fuera de la Unión Europea y comprobad que el producto esté en castellano si así lo necesitáis.

Antes de comprar en una tienda desconocida lo mejor es buscar información por Internet, para ver si algún usuario ha tenido problemas. También es recomendable leer sus datos de contacto, dónde tienen la sede, las políticas de devolución de productos y similares. No creo que os compréis unos zapatos por Internet porque primero os los tendríais que probar, pero si adquirís un ordenador o una videocámara os interesa saber qué sucede si os llega con algún problema. Otra vez, las empresas serias harán lo posible por solucionarlo, igual que cualquier tienda de la calle.

Ahora que conocemos por qué los datos circulan seguros y sabemos dónde acudir a comprar, tenemos que estar alerta sobre un timo bastante recurrente; la falsificación de webs. Esta técnica se llama “phishing” y es muy peligrosa si no se conoce su método. Consiste en copiar el diseño de una página —un banco, el correo electrónico, etc— y engañar al navegante para que escriba allí su contraseña. ¿Cómo detectar estas páginas? Firefox y las últimas versiones de Internet Explorer tienen un filtro que reconoce este tipo de páginas y avisa al usuario cuando se encuentra con una de ellas. La pantalla se vuelve negra y aparece un cuadro rojo avisando del peligro; por suerte, estas páginas no contienen virus ni nada parecido, y el problema se soluciona entrando en otra página. No confiéis ciegamente en estos filtros automáticos, pero son un buen comienzo.

Por eso, es importante ir con cuidado si hacemos clic en un enlace que nos han enviado por correo electrónico. Ni los bancos, ni Ebay ni ninguna otra página nos enviará jamás un correo pidiendo que “escribamos nuestra contraseña porque la han perdido”. ¿A que no haríais caso a un desconocido que os pidiera por teléfono vuestro número de tarjeta de crédito? ¿Verdad que cuando queréis contactar con vuestro banco sois vosotros quien llamáis a su número? En internet, esto equivale a teclear manualmente la dirección web del banco en nuestro navegador y nunca seguir enlaces que nos lleguen por correo.

Espero haberos despejado algunas dudas y que confiéis en que el comercio electrónico tiene muchísimas ventajas y unos pocos inconvenientes. Id con cuidado con las páginas falsas y nunca escribáis ninguna contraseña en una página que os ha llegado por correo; escribid siempre la dirección a mano o guardadla en los Favoritos. Finalmente, cuando os decidáis a comprar en una tienda que os dé confianza, buscad el candado de seguridad, y tened presente que vuestros datos circularán con total confidencialidad. 
  • Currently 4.2/5 Stars.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

No hay comentarios

Escribe tu comentario

Si quieres dejar un comentario Inicia sesión o Registrate